vii (Agorafobia)
Hay demasiados
esqueletos caminando a mi alrededor no me dejan llorar. Me encierro en el baño desnudo
el riñón simulo lo indispensable. Lloro. Maldigo. Lloro. Doy círculos. Me
desesperan las voces que me dicen “tírate”. La mielina es un fantasma en mis
axones vagabundos. Necesito escapar. Muerdo mis uñas. Hay sangre en mis ojos de
insomnio. Me arden las ventanas las puertas. Hay cordura en mis labios. Hay
humanos demasiados humanos. Cerebros fábricas. Quiero huir. Debo huir. Las farmacias
semejan una juguetería. Amo las farmacias compraré muchos juguetes dos muñecas
para romperles la médula engendrarles dragones en sus faldas carnosas ¿Por qué
no soy como los esqueletos ambulantes? Hay felicidad insecticida en sus
vientres flores oficinas anteojos carteras. Nunca
entendí esto de usar tacones y periódicos. Es tarde el día cumple su meridiano
de lámpara. Es tarde. Debo cancelar la cuenta de la caja electrónica. Sonreír
porque se notan las lágrimas.
No deben verme. No
hoy que me he sacado la máscara.
