27 de Octubre del 2016
LA POESÍA SOCIAL DE DINA BELLRHAM
Si bien es cierto, la poesía más conocida de Dina Bellrham (Edelina Adriana Beltrán Ramos, Ecuador; Naranjito, 6 de julio de 1984 – Guayaquil 27 de octubre del 2011) se configura en el imaginario, con un carácter entre personal y dialogal, colmada de códigos lingüísticos, de imágenes alucinadas, de auto-negación, de sarcasmos a veces incomprensibles para un lector no experimentado, otras zonas de su creación lírica, no han sido explorados a cabalidad, tal es el caso del tema social que atraviesa una gran parte de su producción literaria.
La Poesía Social de Dina Bellrham, nace desde la observación del entorno y de una profunda meditación y conocimiento de situaciones de su realidad inmediata, como una comprensión de lo que sucede con los seres humanos y sus desoladoras situaciones.
La forma que tuvo Dina para protestar contra el mundo y las injusticias sociales, no fue la política, ni las abiertas protestas, para ella, su arma de lucha fueron las palabras, la poesía, y su acción desde otras franjas poco conocidas de su existencia, pues creía que un mundo más justo era posible, que las realidades podrían cambiarse, no con las armas sino con las palabras, llevando sonrisas y ayuda a los más necesitados; su militancia en la fundación Narices Rojas, o la ayuda social constante que realizaba en su natal Naranjito, a veces sin que nadie lo supiera, son la evidencia de ello.
Uno de sus poemas: “Despertar” da cuenta del compromiso social que asumió también desde la poesía, aunque son muchos otros los títulos que guardan relación con lo social, como: Punto Ciego, No es tan verde, Merca-nicomio, Monstruos, etc. he tomado el citado poema, Despertar, para esbozar un somero análisis de los temas que este trata.
“Tienes hambre y te he dado el grano de arroz”
Dice el primer verso con que inicia este poema, de esta forma la voz poética quiere expresar, hasta dónde puede llegar la miseria humana, un grano de arroz es la paradoja de la angustia, pues un grano de arroz no alcanza para saciar el hambre.
La carga política que evidencia esta frase no es arbitraria, es absolutamente intencional, analizada desde la voz de la conciencia, un grano de arroz viene a significar las migajas, la indolencia, pero también la demagogia con que se pretende comprar conciencias en tiempos de campaña, de propaganda electoral, no enseñando a pescar, como manifiesta el proverbio chino, ya que en este caso, ni siquiera se da el pez entero, se dan las sobras del pez, tal como se hace con los granos de arroz, que no sirven para paliar el hambre, sino para sumir al pobre en una condición mayor de pobreza.
Así el poema continua enumerando al funámbulo, es decir al saltimbanqui que está en la cuerda floja, que bien puede ser un padre que debe hacer malabares para sobrevivir, para no sucumbir en las miserias de la vida, igual que el hombre que está en medio de las tinieblas, del abandono, de la pobreza, descalzo siempre y sin posibilidades de surgir.
Todos estas imágenes, dan cuenta de la mirada de la poeta que se detiene ante los episodios cotidianos, sin dejar a un lado otras desventuras, como las de aquellas mujeres víctimas de la explotación, que padecen desde otras formas sus desdichas, son estas mujeres, que se encuentran “en veredas lucradas de tacones” las veredas, son presentadas con la retórica figura literaria del animismo, que consiste en dar cualidades humanas a seres u objetos inanimados, las veredas lucradas, son aquellas en las que se paran cada noche cientos de mujeres, que buscan el pan para sus hijos, mujeres con sus tacones altos, que deben ofrecer sus cuerpos al mejor postor, y que detrás de ellas, siempre hay quien las explota, quien se lucra de sus necesidades. Son estas mismas mujeres a las que se refiere seguidamente en sus versos la voz poética: vos que sufres/ y te han cortado la lengua/ vos que contemplas/ el portafolio apurado del banquero/ en abierta referencia a las mujeres silenciadas, porque sus lenguas han sido cortadas metafóricamente, porque su voz no pueden alzar, son aquellas a las que solo se le permite la contemplación, la observación del portafolio lleno, del banquero de turno, el portafolio apurado, dice al referirse a ese portafolio que quema, por lo que en su centro guarda, en evidente referencia a la corrupción política, al portafolio lleno de billetes, con la que huyen los banqueros y gobernantes de turno, esos portafolios donde también se llevan la esperanza de los pueblos.
La voz poética también se increpa, se dice esnóbica (palabra acuñada por Dina Belham, y que usa en su poesía con variados significados intertextuales) en este verso la poeta manifiesta toda su sensibilidad, su posición frente al dolor que los demás no ven, así expresa: “he visto la lágrima del feto que amanece con frío/ Los vástagos de las esquinas /cubriéndose con la noticia del burgués en la página de sociales/ las imágenes son tan poderosas como estremecedoras, habla de neonatos abandonados en tachos de basura cuando habla del frio que padecen, pero no solo siente lo gélido de sus pequeños cuerpecitos, va más allá, dice ver sus lágrimas, su tortura. También ha visto a los niños en las esquinas, durmiendo en las veredas, desprovistos de cobijas, y que solo pueden cubrirse del frío de la noche, con periódicos, estos que están ilustrados por imágenes de los ricos y sus eventos sociales, con sus despilfarros y quemimportismos.
Blaise Pascal dijo alguna vez: "El corazón tiene razones que la razón desconoce" por eso la voz poética inquiere: ¿Porqué ahora, vos Altísimo/ me muestras la locura de la cordura? Refiriéndose a que Dios le muestra cosas inexplicables, la pobreza, la miseria humana, las diferencias sociales, que su corazón sensible no solo de poeta, sino de mujer, de ser humano y humanista no logran comprender, por eso concluye a manera de reflexión el poema, conminando al obrero, al hombre sencillo, para que busque la salida por medio de su palabra, de su protesta social, antes de que sea demasiado tarde, Obrero busca tu palabra/ en la cosecha del llanto/ busca el escape a tanta injusticia, antes de que llegue el tren de la muerte hasta tu huerto de cruces, que no es otra cosa que la tumba, el cementerio.
Siomara España
Octubre /2016
DESPERTAR
Tienes hambre y te he dado el grano de arroz,
la terraza enmohecida
las entrepiernas de los postes de luz.
Funámbulo, mientras el puente
es nao, burbuja a punto de parir.
Orbe vos que estás en la tiniebla
del descalzo,
en veredas lucrada de tacones
vos que sufres
y te han cortado la lengua
vos que contemplas
el portafolio apurado del banquero,
el cigarro sin desayuno.
No sé si a larga soy esnóbica
al decir que he visto
la lágrima del feto
que amanece con frío.
Los vástagos de las esquinas
cubriéndose con la noticia
del burgués en la página de sociales.
Hay oscuros en las raíces
deambulando
hurtando el paraguas del prójimo.
¿Porqué ahora, vos Altísimo
me muestras la locura de la cordura?
Obrero busca tu palabra
en la cosecha del llanto.
Hay alevillas en mis ojos
al final de cuentas
las cruces son el inicio
del tranvía a tu huerto.