Tarde Ii
¿Cómo me pides amor, si ya te lo di?
Que aunque no lo sentiste,
aquella brisa que refrescó tu vida, fue el amor que hoy me pides.
Se te escapó de las manos, mi
ilusión… Ya es tarde, ya no tengo
nada que darte, le tocó la hora de
esconderse,
al sol, responsable de mi corazón
vacío.
¿Qué inoportuno eres, no lo crees?...
Mi alma ya no acepta tu visita,
te esperaba con todo, pero fallaste…
Sabes?, ¡perdiste la mejor de las
oportunidades!
La espera de tu amor, tenía un
límite,
el transcurso del tiempo, te
confundió, ahora tus manos están atadas,
¡recuerda, al tiempo no puedes
regresarlo!
Que tristeza me da, me siento sin
vida… sólo tú eres el responsable se
ésta crueldad, la palabra «te quiero» que una vez
había entrado a mi diccionario, se
esfumó.
Te quise a rabiar y no escuchaste, ¿acaso no sabías por qué la atracción era fuerte en nuestras miradas?...
¡Qué ingenuo, no merecías el desgaste
de mi amor!
Ahora, ya creo que el mundo da
vueltas… antes yo esperaba, hoy ya no lo hago, antes tu ignorabas, hoy, abres tus ojos…,
tu ceguera arruinó lo que
pudo ser hermoso.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario