Aún Tú
Éste, como todos mis poemas es para
ti…
quiero exigirte que me devuelvas todo
mi ser,
aquel que fue robado y casi no lo
sentí,
pues te lo entregué pensando que
obtenía tu querer.
Aún, como en todos mis bellos
amaneceres,
sigues flotando en mi mente,
palpitando en mi corazón…, aunque intente lo contrario, es inútil; para que te
enteres, es valiente mi alma y no sufre
con ese pequeño rasgón.
Es que dentro de mí, gritando con más
fuerza esta vez, se encuentra una voz,
¡mi voz!, que escucha a lo lejos… El
motor de tu corazón, que dice que me quieres,
lástima que retumben hacia mí, sólo
unos pobres ecos.
¡Oh, mi amigo tiempo!... ¡Ten piedad,
retrocede!,
para que mi timidez proclame lo que
no pudo,
para que el amor no se desgaste, como
hoy sucede… Para que la distancia no
se interponga, como un escudo.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario