Dios
Padre, mi tesoro
inagotable,
Que inunda a todo mi
pobre corazón…
Tú, que en mi vida eres
el combustible,
En esta noche fresca y
larga te dedico mi inspiración.
Siempre he buscado… El
amigo perfecto,
He navegado en sonrisas extrañas,
añorándolo… Sí, la amistad es muy importante, lo acepto…
He revuelto el mundo de mi alma,
teniéndolo.
Hoy te pido paz al mundo,
regálame un puñado de esperanza…
Da a los hombres fe, quita el miedo
y brinda a nuestros corazones
confianza.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario