¿Dónde
Estás?
¿Dónde estás?
Ya no sé qué
hacer... Estoy preocupada
y a la vez estoy
triste.
Tengo ganas de
decirte palabras sin sentido, extrañas a lo que vive dentro de mí,
con alabardas
entre las pausas,
silentes como
nieve,
acres como la
tinta de mi pluma.
También tengo ganas
de abrazarte, no soltarte, protegerte del averno terrenal,
de mis lágrimas
que no saben porque emanan si tú eres
el azud que evita que me ahogue.
Tengo ganas de
hablarte con las manos y posar
acertijos en tu frente.
Me siento amada como
nunca...
O tal vez siempre
me amaron en esquirlas.
Te siento en mi
corazón,
junto con la
ansiedad
de
que tu materia esté intacta, que estés bien.
Quiero escaparme en el
tranvía de mis venas...
Desgastarlas...
Marchitarme...
Y a la vez quiero
seguir viendo el sol nocturno
que me nutre de
luz y fuerza,
haciendo un
verdadero compendio
de esta ventisca
de alfileres, que tengo en el alma.
Te amo, te
extraño, estoy preocupada: ¿Estás bien?, y... Lo otro lo dejo en mi diario...
Voy a mi cuarto,
a hacer la parodia
de la siesta.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario